mundial alemania
UNA FINAL DISPUTADA POR QUIENES SE LO MERECEN
Esta final del Mundial tiene a los protagonistas que, sumados, han demostrado más fuerza y coherencia en proceso, jugadores y conducción. Así debe ser, porque la sumatoria, además de la calidad, la técnica, la suerte, también debe agregar las ayudas de los árbitros, tal como ha ocurrido otra vez en este caso. Esto a pesar de que unas finales sin sudamericanos dejan un sabor amargo inocultable. Italia y Francia jugarán una final inédita en la historia de los mundiales. Alemania , organizadora y anfitriona debe resignarse por un tercer puesto frente a un Portugal desconocido en estos niveles de competencia. Los arbitrajes cambiaron en esta ocasión el curso del Mundial casi por completo. La gestión de los jueces ha sido atroz y determinante. Parece ser que la FIFA ha decidido analizar esta situación y trabajar en soluciones que, de no ejecutarse, comienzan a poner en entredicho la evolución de este tipo de torneos y la misma autoridad de la FIFA y su propia unidad como institución universal.

